Miami,  (EFEUSA).- Manda en la mesa navideña de los nuevos restaurantes de Miami el ambiente festivo, joven, el deseo contagioso de dar asalto a menús informales que no acaten la norma rígida del pavo relleno o el lechón asado.
Pareciera que el jolgorio culinario interminable de Fin de Año ha comenzado ya. En los establecimientos de Miami Beach, seguro.

Menús informales de Navidad bajo el sol festivo de Miami

Los locales de hostelería de la “ciudad del sol” están inmersos en las comidas y cenas navideñas, comilonas en las que prima el marisco, los pescados finos, la tapa de sello latino y el preámbulo de algún cóctel osado.
Las celebraciones se repiten estos días con amigos, familiares o compañeros de trabajo, especialmente a la hora de la cena, que es la hora de la hechicería estimulante de fogones.
Turistas y residentes se dejan arrastrar por igual en estas fechas por los cambios de cartas en los restaurantes o, al menos, picotean en las propuestas que aúnan excelente materia prima, hechura contemporánea y toque creativo y ligero.
Por eso se imponen los menús en que lo necesario da paso a lo sugestivo y efímero, quizá por aquello de que lo necesario todo el mundo puede tenerlo.
Es el caso de restaurantes como Social Club, del hotel Surfcomber, en un edificio de traza art déco en South Beach, o The Local Craft Food & Drink, un gastrobar muy animado con una apuesta cuidada por la cocina de temporada y una selección de vinos por copa.
Comanda la brigada de cocineros de Social Club el chef Blair Wilson, natural de Virginia, omnipresente en la cocina y el comedor, casi siempre lleno de comensales que disfrutan de un menú de “raíces y técnicas sureñas” en un ambiente “muy social e informal, increíble”, explicó con entusiasmo a Efe.
Triunfan en la nueva carta de temporada que Wilson acaba de sacar al comedor preámbulos tan solicitados como los crujientes de caimán fresco de Florida sellado a la plancha con salsa barbacoa, semillas, coles de bruselas y miel. O una gollería marina como las ostras al horno, caramelizadas con un toque de absenta, pan, queso parmesano y bacon ahumado.
Los aperitivos no admiten distracciones en Social Club, o te quedas a mojar pan del plato. El pulpo a la plancha con aceitunas asadas con una pizca de ajo y eneldo es otra muy buena opción.
Para alejar las telarañas del paladar, nada mejor para entonar la velada en Social Club que alguna de las sugestivas propuestas de su mixólogo. Por ejemplo el combinado “Dos Dedos Mis Amigos”, a base de tequila reposado Casamigos con infusión de jalapeño, cilantro y hojas de te verde tropical.
Wilson absorbe, mima y proyecta en sus elaboraciones un sentido de “celebración de los productos autóctonos y frescos de Florida”, un menú “diverso” que se basa en los proveedores locales y, aquí en Miami, con guiños a la cocina latina con el uso de adobos y chiles, resaltó el chef.
Las empanadillas rellenas de cordero con cebolla caramelizada o los tacos de cerdo con chile chipotle a la miel, maíz y coles de bruselas a la parrilla son dos entradas que no pueden faltar tampoco para compartir en alegre camaradería a la mesa.
Los pasos de la cocina festiva llevan al “gatronómada” navideño a establecimientos como The Local Craft Food & Drink, en la elegante barriada de Coral Gables, un nuevo local con ambiente de taberna ilustrada que hace especial aprecio de los productos locales de temporada y las ensaladas.
La pizarra proclama los platos recomendados del día, los vinos por copa de pequeños grandes cosecheros y una coctelería ideal para evocaciones navideñas.
Del huerto, ensaladas tan saludables y sabrosas como la Wedge, a base de corazones de lechuga a la plancha, manzana, cacahuetes especiados, jamón, rábano y apio. o la Caponata, una ensalada hecha a base de berenjena, tomate ahumado, alcaparras, granos integrales, queso Grana Padano y cebolleta.
Los comensales juran con la mano puesta sobre la cabeza de Baco que su Flatbread, a base de morcilla casera, queso gouda de Florida, cebolla a la plancha y pera asada es uno de los aperitivos invernales más apetitosos de la cocina de Miami.
En su punto exacto de fritura, crujiente y fresco, el FISH+CHIPS de The Local es uno de los mejores: bagre (catfish) empanizado con harina de maíz y frito y acompañado con una salsa tártara y otra picante.
Otras excelentes ofertas navideñas pasan por la mano de cocineros como Tomás Prado en el restaurante Golden Fig, ubicado en Brickell, el corazón financiero de Miami. Su “bestseller” navideño: el Pork Belly (asado de barriga de cerdo) servido con una mostaza casera ácida y el tartar de atún marinado con alioli de azafrán y limón y acompañado de patatas fritas.
En la misma línea de cocina donde se cultiva la fórmula de la “difícil facilidad” se destaca Finka, de los jóvenes chefs Eileen Andrade y Lázaro Sifuentes. Un menú innovador que mezcla con acierto y atrevimiento la cocina peruana, coreana y cubana.
Las propuestas estrella que esta pareja de arrojados cocineros ha diseñado para estas fiestas deja a todos satisfechos, especialmente a los amantes de los sabores hondos tradicionales criollos. Así, la pata de cerdo asada con mojo, las masitas de puerco o el pavo asado con pan cubano y relleno de bacon de pato y el toque de la naranja agria.
No pueden faltar en Finka los sacramentos de rigor: el puré de patatas con trufa, la batata, las coles braseadas. Y el dulce remate para la cena de Nochebuena de un pudín de pan y guayaba o la tarta de queso y guayaba.