Por JAMES MOORE

El principal preso político del tiránico régimen venezolano, Leopoldo López, ha sido trasladado en la madrugada de este sábado 8 de julio de 2017 (día 99 de las actuales protestas ciudadanas), desde su mazmorra en la prisión militar de Ramo Verde,  a su vivienda familiar en Caracas, y puesto junto a sus más queridos y preciados seres; pero no ha quedado en libertad ni ha sido exonerado de los infames cargos por los que fue detenido, juzgado de manera sumaria, sentenciado y condenado a 13 años y nueves meses de prisión como supuesto responsable, de la muerte de 43 ciudadanos, los destrozos públicos producidos durante tales eventos, los más de 600 heridos y 3500 detenidos, tras los disturbios del 12 de febrero de 2014.  Recordemos que el principal argumento esgrimido por los esbirros judiciales de entonces, ya manipulados desde el palacio de Miraflores y al albedrío de Nicolás Maduro, fue el que López hubiera lanzado varios mensajes de Twitter, invitando a los estudiantes a manifestarse en el día de la juventud, contra la opresión y los ataques oficiales contra la Democracia y a libertad de expresión. Hoy López ha sido puesto en custodia de sus familiares, pero con todas las sentencias vivas en su contra, y un brazalete electrónico para tenerlo controlado, restringido en su vivienda. López no alcanzó a entrar a su casa cuando de todas partes aparecieron por parte del régimen declaraciones justificando y “explicando” el porqué de la determinación tomada, pero cada chavista que entregó declaraciones expresó motivos diferentes, mostrando las grandes resquebrajaduras que sufre la criminal estructura de poder con que hoy someten al país. Por ejemplo: Maikel Moreno, presidente de la sala penal del espurio y acomodaticio Tribunal Supremo de Justicia, y autor de la providencia que llevó a López de regreso a su hogar, explicó que su traslado se dio porque este tiene problemas de salud, a lo que de inmediato algunos familiares de López respondieron diciendo que él está en perfecto estado de salud; por otro lado, Eva Golinger, abogada estadounidense,  declarada simpatizante del chavismo y del régimen, preguntó de inmediato: “si Leopoldo López tiene problemas de salud, por qué no lo llevan a un hospital…? Esta decisión amerita más explicación y transparencia…”. Por su lado el comandante del ejército bolivariano, Vladimir Padrino López, se dio el lujo de expresar la perla de que tal beneficio se debe gracias “al diálogo político que impulsa el presidente Nicolás Maduro…”.  Como si fuera poco, por los lados del tiránico régimen, hubo quienes estallaron en ira, otros soltaron declaraciones agrias, cínicas y destempladas… quizás porque de todos modos ya los cimientos del cautiverio a que el régimen comunista ha sometido a Venezuela, empiezan a estremecerse y amenazan con desmoronarse del todo… desde hace algo más de un mes se nota que aquel sólido monolito del SOCIALISMO DEL SIGLO XXI, empieza a agrietarse para la ira, angustia e incomodidad total del emperador Raúl primero de Cuba, las Antillas, el caribe, y las colonias suramericanas aún arrodilladas… Pero ante esos sucesos, en Venezuela y el resto del mundo surgió una incalculable cantidad y diversidad de declaraciones por parte de toda clase de personajes públicos, como de la gente del común. Dentro de  esa diversidad, de inmediato se percibieron los sentimientos, no raciocinios, de emoción a que llegó la gente con sólo pensar en un relajamiento por parte de Maduro y sus cómplices no sólo hacia Leopoldo López, su mujer y sus hijos quienes apenas empiezan a salir de la condición de bebés, sino hacia Venezuela toda; por fortuna de inmediato también surgieron voces claras, firmes y contundentes que señalaron los nuevos peligros que representa el “noble y humanitario” acto de brindarle casa por cárcel a quien siendo inocente, sigue estando encausado, condenado y encarcelado por unas muertes producidas por la brutal acción de las fuerzas del Estado leales no a Venezuela, sino al régimen de opresión y tortura guiado con el garrote de Nicolás Maduro y, que hoy como en 2014, siguen siendo enemigas de la gran mayoría de venezolanos que claman por el regreso de la Democracia liberal, por imperfecta que sea, y que también demandan el fin de la tiránica dictadura que los oprime, los empobrece, los silencia y persigue utilizando los más atroces y cavernarios métodos comunistas de gobierno. Un vez se confirmó el traslado de López a su hogar, muchos presidentes y altos dignatarios del mundo  manifestaron sus sentimientos de alivio al saber al torturado preso político junto a su familia; pero pocos tuvieron la certeza de expresar los peligros que tal acto puede significar en estos momentos, sobre todo porque los hechos dejan clara evidencia de los efectos buscados por el régimen: Ante todo conducir a las mayorías que protestan a un relajamiento del accionar que vienen desarrollando hace 100 días, para así volver a fortalecerse política y estratégicamente. Pero también buscan desarrollar nuevas imágenes y nuevas engañifas que les permita frenar la creciente avalancha de críticas, acusaciones y señalamientos que vienen cayendo encima desde una inmensa mayoría de los países democráticos, como desde las más diversas  organizaciones multinacionales. Así que este es el momento en que nadie puede darse el lujo de ser incauto, iluso; mucho menos si se tienen en cuenta las continuadas y veladas pistas que desde el sábado han expresado como advertencia muchos de los miembros del chavismo: Han insistido que cualquier cosa que le suceda ahora a Leopoldo López será responsabilidad de su familia, sus copartidarios y demás miembros de la oposición, lo que se convierte casi que en una potencial amenaza contra la seguridad, el bienestar y la salud de López. No olvidemos que hace una semana los colectivos chavistas, junto con miembros de la Guardia Nacional, irrumpieron en los recintos de la Asamblea Nacional y atacaron a los miembros que hacen parte de la oposición, dejando a más de uno maltrecho o herido… Entonces… ¿Qué de raro tiene que esa misma malignidad, esa misma perversión sea aplicada contra López y su familia…? ¿Qué de raro puede haber en que un grupo de los criminales más avezados de los colectivos irrumpan con toda la fuerza y la violencia que los caracteriza, para atacar a López, su señora y sus hijitos, en la sagrada intimidad de su residencia…? NO SEAMOS TAN ILUSOS…