Toronto (Canadá), 3 ago (EFEUSA).- Las autoridades canadienses dijeron hoy que están preparadas para atender a centenares de personas, muchas de ellas mujeres y niños, que están cruzando ilegalmente desde Estados Unidos en busca de refugio a consecuencia del endurecimiento de las políticas migratorias del país vecino.
En las dos últimas semanas, el número de personas que cruzan ilegalmente a Canadá desde Estados Unidos para solicitar refugio se ha triplicado para pasar de unas 50 a unas 150 diarias.
Pero hoy, las autoridades canadienses y organizaciones que trabajan con los refugiados señalaron que en las últimas horas la media de personas que está llegando a la provincia de Quebec, uno de los principales puntos de entrada al país, se sitúa en hasta 300 individuos al día.

WIN15 WINDSOR (ONTARIO, CANADA) 30/09/07.- Un grupo de inmigrantes haitianos dialogan sobre su pedido de refugio a las autoridades canadienses. EFE

 

Imágenes captadas hoy por la radiotelevisión pública canadiense, CBC, en los alrededores del paso fronterizo de St-Bernard-De-Lacolle, 60 kilómetros al sur de Montreal y que conecta con el norte del estado de Nueva York, muestran decenas de personas esperando a ser procesadas por los agentes canadienses.
Pero los individuos, muchos de ellos familias con niños y mujeres embarazadas, en vez de utilizar el puesto fronterizo cruzan ilegalmente a Canadá para ser detenidas y poder solicitar refugio en el país.
Canadá y Estados Unidos tienen un acuerdo por el que rechazan las peticiones de refugio realizadas por personas que se encuentran en sus países. Sólo si el individuo entra ilegalmente en Canadá puede solicitar refugio tras ser detenido.
El aumento de la llegada de refugiados, muchos de ellos haitianos, ha sido vinculada en Canadá con la intención del presidente, Donald Trump, de retirar el permiso de residencia que supone el estatus de protección temporal (TPS) concedido a decenas de miles de personas que se refugiaron en Estados Unidos tras el terremoto que asoló Haití en 2010.
Entre enero y junio, Quebec ha recibido 6.505 solicitantes de refugio, tanto llegados legal como ilegalmente a la provincia, más de una tercera parte de todos los llegados a Canadá en el periodo.
De esta cifra, más de 3.500 solicitantes llegaron al país de forma ilegal, tras cruzar a pie al país.
Pero de mantenerse el ritmo de las últimas horas, Quebec recibirá en agosto tantos refugiados como en el conjunto de los siete meses precedentes.
Montreal se ha convertido en el principal punto de llegada porque la ciudad es el principal centro de la numerosa comunidad haitiana que reside en Canadá. Las últimas estadísticas señalan que alrededor de 70.000 personas de origen haitiano viven en Montreal.
Aunque las autoridades canadienses, tanto federales como provinciales, indicaron hoy que están preparadas para hacer frente a la nueva oleada de refugiados, la cantidad de recién llegados ha llevado al colapso de los centros de acogida en Montreal.
Las autoridades Quebec decidieron este miércoles habilitar el Estadio Olímpico de Montreal, sede de los Juegos Olímpicos de Verano de Montreal 1976, como centro temporal de acogida de los refugiados.
Hoy, la ministra de Inmigración de la provincia de Quebec, Kathleen Weil, declaró en una conferencia de prensa que el país cuenta con los medios y experiencia para acoger a los recién llegados y que su principal preocupación es “aliviar” la situación de los refugiados.
“Estamos asegurándonos de que estas personas no estén nerviosas. Una cuarta parte son niños. Queremos asegurarnos de que las escuelas están preparadas para recibirlos. Queremos asegurarnos de que reciben atención sanitaria. Algunas de las mujeres están en avanzado estado de gestación”, explicó Weil.
Mientras, el Gobierno federal se está esforzando en tranquilizar a la población canadiense.
El diputado por Montreal del gobernante Partido Liberal, Marc Miller, declaró hoy que el Gobierno está verificando que los recién llegados no supongan un riesgo para el país.
La “principal prioridad del Gobierno es la seguridad y salud de todos los canadienses. Todos los solicitantes de refugio están siendo sometidos a rigurosos chequeos que incluyen antecedentes penales tanto en Canadá como en el extranjero”, afirmó Miller.