Surcoreanos ven un reportaje televisivo en vivo que muestra el anuncio especial de Corea del Norte de que ha probado con éxito un misil balístico intercontinental (ICBM) en una estación en Seúl, Corea del Sur, el 29 de noviembre de 2017. KIM HEE-CHUL EFE

WASHINGTON

Estados Unidos tiene confianza en sus capacidades para responder eficazmente a un ataque de misiles de Corea del Norte, indicó el miércoles un alto funcionario estadounidense, al día siguiente de que Pyongyang realizara un ensayo de misil balístico intercontinental.

“No creo que puedan lanzar un ataque nuclear contra Estados Unidos en el actual estado de casos”, indicó el funcionario estadounidense que se mantuvo en el anonimato.

“Existe consenso en que podemos detener todo aquello de lo que dispone actualmente Corea del Norte”, agregó. “En el futuro no lo sé”.

Corea del Norte lanzó el miércoles un nuevo tipo de misil balístico intercontinental (ICBM), el Hwasong-15, que cayó en el mar de Japón tras recorrer unos 1.000 km.

Ese misil, que el régimen de Pyongyang considera “capaz de llegar a cualquier parte del continente americano”, alcanzó la mayor altitud de todos los misiles lanzados hasta ahora por Pyongyang, según el secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis.

Frente a los misiles intercontinentales, Estados Unidos dispone del sistema GMD (Ground-based Midcourse Defense) que tiene 44 interceptores, instalado en Fort Greely, a unos 160 km de Fairbanks, en Alaska, y sobre la base de Vandenberg, en California.

Estados Unidos ha invertido durante décadas miles de millones de dólares para desarrollar tecnologías para detener misiles balísticos entrantes y el Congreso aprobó la entrega al Pentágono de miles de millones más para sostener esos esfuerzos.

Según el funcionario, el sistema GMD es capaz de proteger a todo el territorio estadounidense sin necesidad de instalar un sistema equivalente en la costa este. Este elemento clave de la defensa antimisiles norteamericana fue probado con éxito en mayo en California, pero antes había tenido desempeños más modestos y podría ser desbordado en caso de disparos de misiles en ráfagas.

No obstante, Estados Unidos no cree que Corea del Norte disponga de un número suficiente de misiles como para superar sus capacidades de defensa antimisiles.

“Tenemos suficientes interceptores y (…) podemos lanzar más de un misil contra todos los objetivos que ingresen” al espacio aéreo estadounidense, explicó el funcionario.

Por otro lado, Pyongyang aún debe demostrar que domina la tecnología clave para garantizar la sobrevivencia de las ojivas cuando reingresan a la atmósfera desde el espacio, recordó. “Es mucho más difícil” que lanzar un misil y no lo han conseguido en el pasado.

Sin embargo, el dirigente norcoreano Kim Jong-Un anunció tras el lanzamiento que su país es un Estado nuclear de pleno derecho y que su misil balístico es capaz de atacar en cualquier lugar de Estados Unidos.

Según Pyongyang, el proyectil alcanzó una altitud de 4.475 kilómetros antes de caer a 950 kilómetros del lugar de lanzamiento.

Un especialista occidental consideró que su trayectoria, en forma de campana, sugería que tenía un alcance de 13.000 kilómetros, suficiente para amenazar a cualquiera de las principales ciudades de Estados Unidos.