Tom Brady, mariscal de campo de los Patrios de New England. EFE

México, 19 nov (EFE).- La ‘Nación NFL’ mexicana, la fanaticada local que gusta de la Liga del fútbol americano estadounidense, se apoderó este domingo del estadio Azteca con el mariscal de campo Tom Brady, de los Patrios de New England, como su símbolo.

Si los aficionados de los Raiders de Oakland, el equipo que fungió como local, tiene a su ‘Raider Nation’, sus apasionados seguidores, los aficionados mexicanos en conjunto formaron su propia ‘Nación’.

Los “jerseys” de todos los equipos de la NFL formaron el mosaico multicolor en la tribuna del estadio en el que se ha jugado dos Copas del Mundo de fútbol México’70 y México’86 y que por segundo año consecutivo albergó un partido de temporada regular de la NFL.

Pero entre la variedad de colores destacaron en mayor medida el azul marino y blanco de los Patriotas, casi al tres por uno, sobre los plata y negro de los Raiders.

“¡Brady, Brady!”, gritaron los aficionados en cualquier oportunidad que tuvieron para reconocer al estelar ‘quarterback’, quien ha ganado cinco Súper Bowls en su carrera.

A Brady, de 40 años, le bastó con pisar el terreno de juego del estadio Azteca, común para el fútbol, pero adaptado para el deporte de las tacleadas, para echarse a la bolsa a la tribuna que reconoció en todo momento su calidad.

Aprovechando los 2.240 metros de altitud de metrópoli sobre el nivel del mar, Brady se dio vuelo lanzando pases y ejecutando jugadas ordenadas por tierra.

Brady registró un partido con 30 pases completos de 37 intentos, para 339 yardas tres ‘touchdowns’.

Al parecer, el pendiente de la tribuna mexicana era recompensar a Brady por un robo que un mexicano cometió en su contra este año.

El caso del jersey robado al estelar pasador de los Pats, por un integrante de un medio de comunicación mexicano, en el pasado Súper Bowl LI y que posteriormente recuperó el FBI, era un mala nota que los fanáticos mexicanos querían borrar de alguna manera y lo hicieron al celebrar todas las acciones Brady, un jugador de época, quien se rindió ante tantas muestras de apoyo del público.

Con experiencia y consistencia, Brady fue el jugador del partido y opacó a su colega Derek Carr, mariscal de campo de los Raiders de Oakland, quien tuvo algunos destellos en el campo, pero terminó rebasado por la imponente figura del líder de los Patriots.

El partido convocó a 77.357 aficionados según los organizadores.

Previo al inicio del partido y durante el medio tiempo, los organizadores reconocieron y recordaron a los rescatistas, damnificados y fallecidos, más de 300, del terremoto del 19 de septiembre que azotó el centro de México.

El juego, segundo consecutivo de tres que tiene asegurados la NFL en México, cumplió con la expectativas horas después de que el Gobierno mexicano, mediante la Secretaría de Turismo, anunció un acuerdo para llevar a cabo tres partidos adicionales de la temporada regular de 2019 al 2021.

Así, México tendrá seis partidos de la NFL entre 2016 y 2021 y quizás, ante el trato que le propinaron los aficionados Brady regrese, tal vez, con otro título de Súper Bowl, el sexto, bajo el brazo.