El presidente de Donald Trump, durante su primer discurso ante el Congreso. EFE

NUEVA YORK.- Líderes de organizaciones pro inmigrantes y representantes electos reaccionaron en diferentes términos sobre el primer discurso del presidente Trump ante el Congreso la noche de este martes.

A pesar de que Trump previamente expresó su deseo de “estar abierto a una reforma migratoria”, en su intervención volvió a arremeter contra los inmigrantes e identificándolos como responsables de los problemas económicos de Estados Unidos.

“Las palabras y las acciones del presidente Trump hacia las comunidades de inmigrantes son simplemente deprimentes. El presidente continúa pintando un cuadro divisivo, peligroso y engañoso de los inmigrantes como personas que quieren causar daño al país, en lugar de reconocer, que los inmigrantes siguen aportando un tremendo valor y han hecho este país grande durante siglos”, dijo en un comunicado Steven Choi, director ejecutivo de la Coalición de Inmigración de Nueva York.

El presidente defendió la prohibición vigente de permitir el ingreso al país de los nacionales de seis países musulmanes y en síntesis generalizó a los inmigrantes como “criminales”, incluyendo el anuncio de la creación de una nueva agencia que se llamará Oficina de Víctimas de la Delincuencia Migratoria (VOICE).

Maria Lorena Cook, profesora de Trabajo Comparado en la Universidad Cornell y autora de varios libros sobre los movimientos obreros en América Latina y la migración no autorizada, sostiene que la política de inmigración de la Administración Trump debe incluir un camino para la legalización para millones de trabajadores cuya presencia es vital para la agricultura, la construcción, la hotelería y otros servicios.

El presidente también sugirió que está a favor de reemplazar el compromiso del país con un sistema de inmigración familiar con un nuevo sistema de inmigración basado en el mérito.

“Es precisamente esta falta de opciones legales de inmigración para muchos trabajadores inmigrantes de baja cualificación, junto con la dependencia estructural de amplios sectores de la economía de Estados Unidos sobre los trabajadores inmigrantes, la responsable del gran número de inmigrantes indocumentados en el país hoy en día”, dijo la experta.

Cook opinó que incluso si el Congreso eventualmente logra aprobar un programa de legalización para inmigrantes indocumentados ya en el país, sin un camino legal para futuros inmigrantes que incluya trabajadores poco calificados, los principales defectos del sistema de inmigración permanecerán.

El activista Héctor Figueroa del sindicato 32BJ fue muy parco en su reacción y precisó que no se puede prever que exista una relación normal con el presidente Trump sólo por un discurso.

“No mientras deporta gente buena, da nuestro dinero a los ricos, ataca nuestros derechos y el medio ambiente”, fustigó Figueroa.

Vía Twitter el concejal del Alto Manhattan Ydanis Rodríguez comentó que: “El número de personas heridas o muertas por los indocumentados palidece en comparación con el número de casos de maltrato hacia quienes aspiran a convertirse en estadounidenses.

A través de la misma red social, la presidenta del Concejo Melissa MarkViverito también se mostró pesimista sobre el discurso del presidente: “Hablar de unidad cuando todo lo que ha hecho es dividirnos. Cuando todo lo que ha hecho es utilizar el tema del racismo como chivo expiatorio, deshumanizar, intimidar”.

Entre tanto, Javier Valdés, director ejecutivo de Make the Road New York (MRNY), declaró que el discurso de Trump fue una continuación de la traición de la Casa Blanca a los valores estadounidenses.

“La política de inmigración sigue siendo la de vilipendiar y criminalizar a los inmigrantes y desgarrar a las familias. Continuaremos juzgando sus acciones y no seremos distraídos por sus esfuerzos para confundir al público”, dijo el activista.

Martin Batalla Vidal, miembro de la juventud indocumentada de MRNY que asistió al discurso como invitado del representante Jerrold Nadler, comentó: “Lo que Donald Trump no entiende es que los inmigrantes venimos aquí para tener un futuro mejor para nuestras familias. Venimos a Estados Unidos buscando una educación y contribuyendo a nuestras comunidades, soy indocumentada y no temo. Estamos aquí para quedarnos”.