PyeongChang – Corea del Sur – La llama olímpica arde en Pyoengchang. La ceremonia de apertura de los juegos de invierno 2018 fue deslumbrante pese a las bajas temperaturas. Fue una apertura espectacular y una ceremonia con alusiones a la paz y la armonía.

Mientras los atletas desfilaban, soñando con hacer historia, las gradas fueron escenario de momentos significativos más relacionados con la política y la diplomacia que con el deporte.

El deporte ha conseguido lo que a la diplomacia no le ha resultado fácil lograr: unir a dos países técnicamente en guerra desde más de seis décadas: Corea del Norte y del Sur.

Aunque los deportistas están acostumbrados a competir en bajas temperaturas, los juegos de Pyeongchang van a ser muy fríos, tanto que el frío puede llegar a ser histórico, según los expertos.

Un hecho histórico

El acontecimiento más dramático y quizá también el más simbólico —más de carácter político que deportivo— ocurría en las gradas.

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, estrechó la mano de Kim Yo Jong, la hermana del líder norcoreano Kim Jong Un, la jefa de la delegación norcoreana.

La presencia de Kim Yo Jong en territorio surcoreano representa un enorme paso en el descongelamiento de relaciones entre dos países vecinos.

Ambos estuvieron atentos a la entrada de la delegación de sus respectivos países, que marcharon juntos bajo la bandera unificada de corea.

Antes de ingresar al estadio olímpico, los atletas de las dos Coreas se tomaron un selfie para la posteridad.

El deporte ha conseguido lo que a la diplomacia no le ha resultado fácil lograr: unir a dos países técnicamente en guerra desde más de seis décadas.

En las gradas del estadio olímpico se produjo otro momento histórico. Y es que apenas unos metros de la hermana del líder norcoreano se encontraba el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence.

Pence ha sido un crítico acérrimo del régimen norcoreano en los días previos a la ceremonia de apertura.

Volvió el tongano sin camisa

Pero no sólo los políticos fueron protagonistas de esta ceremonia de apertura de los juegos. Los deportistas también.

Fue el caso del abanderado de Tonga, Pita Taufatofua, el único representante de ese país. Es un joven atleta, que se convirtió instantáneamente en un símbolo olímpico durante los juegos de Río 2016, no por sus hazañas deportivas, sino por su torso. Desafiando el frío, Pita volvió a despertar envidias luciendo su pecho desnudo, brillante, cubierto de aceite.

Este deportista descamisado tiene retazos de hombre renacentista. Es el primer tongano en aparecer en unos Juegos Olímpicos de Invierno y de verano. Su deporte de verano: es el taekwondo. El de invierno: el esquí de fondo.

Récord anticonceptivo

Hay un otro récord que se va a a batir durante estas Olimpiadas. No tiene nada tiene que ver ni con el oro: la plata o el bronce. Sino con condones. Durante estos juegos de invierno se repartirán 110.000 condones entre los atletas. Son 10.000 más de los que se repartieron en Sochi.

Precisamente fue en Corea del Sur, durante los juegos de Seúl de 1988, cuando se distribuyeron por primera vez condones durante unas olimpiadas.

En aquella ocasión fue para reducir la propagación del virus del sida.